sábado, febrero 23, 2013

La renuncia de abogado aplaza juicio Jordi Veras


El Primer Tribunal Colegiado del Distrito Judicial de Santiago, aplazó por, segunda ocasión, el juicio de fondo contra los implicados en el atentado al abogado Jordi Veras. Se recuerda que la agresión ocurrió el dos de junio del 2010, cuando Jordi Veras ingresaba a las instalaciones del canal 25. El aplazamiento obedece a que los abogado del empresario Adriano Román renunciaron en pleno juicio. Esta vez los magistrados Agnelis del Carmen Torres, Wilson Francisco Moreta y Rafael de Asís, reenviaron el juicio para el día 19 de abril. Amín Abel Reynoso, quien representaba a Román, decidió renunciar, supuestamente porque no se puso de acuerdo con su cliente en cuanto a los honorarios que cobraría por representarlo. El proceso, al igual que en la fase de instrucción donde se dieron 13 reenvíos, vuelve a ser torpedeado. Veras considera que se trata de nuevos subterfugios de los implicados.

La justicia de mojiganga



Otra vez el juicio que se sigue al empresario Adriano Román por el atentado contra el profesional Jordi Veras fue aplazado, a consecuencia de otro incidente sin nombre que protagonizó uno de sus defensores.

Por enésima vez se impide que el proceso culmine. ¿Qué se teme, una condena que parece inevitable? De cualquier forma, lo que está a la vista es cómo se burla, más que a la justicia, que puede ser una palabra vacía, a los jueces que tienen el caso a su cargo. Estamos ante una justicia denegada por falta de carácter de quienes deben actuar. ¡Es justicia lo que se pide! Esos abogados y el acusado tienen a esos jueces de mojiganga y eso no debe ser.

sábado, febrero 02, 2013

A 32 meses de la tentativa de asesinato contra mi hijo Jordi Veras



Ramón Antonio "Negro" Veras
El jurista Ramón Antonio (Negro) Veras recordó en una carta el atentado contra su hijo, el comunicador Jordi Veras, en donde explica que esta acción criminal no se apartará jamás de la conciencia de quienes aspiran a vivir en una sociedad libre de criminalidad.

Allí escribe nueve puntos en los cuales destaca su confianza en que los culpables serán castigados, a pesar de que los imputados han recorrido a todas las maniobras posibles para “eternizar” el proceso.

A continuación se publica la misiva de forma íntegra, firmada este 1 de febrero en Santiago de los Caballeros:

A los 32 meses de la tentativa de asesinato de mi hijo Jordi Veras

1.- La acción criminal contra Jordi Veras Rodríguez, ejecutada el dos de junio de 2010, no se apartará jamás de la conciencia de los que aspiramos a vivir en una sociedad libre de criminalidad.

2.- Nuestra familia ha sabido soportar con firmeza el dolor, la angustia generada por la tentativa de crimen de la cual fue objeto Jordi. La desesperación no se apoderará de nosotros; nuestras convicciones son tan fuertes como el acero, porque están constituidas de la combinación de templanza y tenacidad.

3.- La confianza de que se hará justicia en el caso de Jordi, cada día se fija más y más en nuestra conciencia; no tenemos motivo alguno para pensar de qué no será así, porque la ley y el derecho están de nuestro lado.

4.- En reiteradas ocasiones hemos dicho, y reiteramos, que el caso Jordi, no es sólo de nuestra familia, sino de toda la familia dominicana, y de la parte sana y sensible de la sociedad dominicana; la solidaridad que hemos estado recibiendo desde el mismo día del hecho criminal, así lo demuestra.

5.- El próximo día 22 de febrero en curso, se continuará conociendo ante la jurisdicción de juicio el proceso contra el que pagó para asesinar a Jordi, y los que organizaron y ejecutaron la tentativa de crimen.

6.- Aquellos que figuran como imputados en el expediente del caso Jordi, han recurrido a todas las maniobras a los fines de eternizar el proceso; pero todos los plazos se vencen, y se agotan las maniobras disfrazadas de argumentos legales.

7.- El peso de la justicia ha de caer sobre quienes quisieron quitarle la vida a Jordi, sembrar el miedo en la sociedad, e institucionalizar el crimen organizado en la modalidad de sicariato.

8.- La felicidad de la familia dominicana no puede ser lesionada por la decisión de aquellos que utilizan sicarios para ejecutar crímenes contra hombres y mujeres decentes, laboriosos y de utilidad para la sociedad.

A los 32 meses de la tentativa de asesinato de mi hijo Jordi Veras



Ramón Antonio "Negro" Veras
La acción criminal contra Jordi Veras Rodríguez, ejecutada el dos de junio de 2010, no se apartará jamás de la conciencia de los que aspiramos a vivir en una sociedad libre de criminalidad. 

Nuestra familia ha sabido soportar con firmeza el dolor, la angustia generada por la tentativa de crimen de la cual fue objeto Jordi. La desesperación no se apoderará de nosotros; nuestras convicciones son tan fuertes como el acero, porque están constituidas de la combinación de templanza y tenacidad. 

La confianza de que se hará justicia en el caso de Jordi, cada día se fija más y más en nuestra conciencia; no tenemos motivo alguno para pensar de qué no será así, porque la ley y el derecho están de nuestro lado.  

En reiteradas ocasiones hemos dicho, y reiteramos, que el caso Jordi, no es sólo de nuestra familia, sino de toda la familia dominicana, y de la parte sana y sensible de la sociedad dominicana; la solidaridad que hemos estado recibiendo desde el mismo día del hecho criminal, así lo demuestra. 

El próximo día 22 de febrero en curso, se continuará conociendo ante la jurisdicción de juicio el proceso contra el que pagó para asesinar a Jordi, y los que organizaron y ejecutaron la tentativa de crimen. 

Aquellos que figuran como imputados en el expediente del caso Jordi, han recurrido a todas las maniobras a los fines de eternizar el proceso; pero todos los plazos se vencen, y se agotan las maniobras disfrazadas de argumentos legales. 

El peso de la justicia ha de caer sobre quienes quisieron quitarle la vida a Jordi, sembrar el miedo en la sociedad, e institucionalizar el crimen organizado en la modalidad de sicariato. 

La felicidad de la familia dominicana no puede ser lesionada por la decisión de aquellos que utilizan sicarios para ejecutar crímenes contra hombres y mujeres decentes, laboriosos y de utilidad para la sociedad.